
El proyecto Lote 1-D del Plan Urbano Habitacional Ciudad del Niño se emplaza en la comuna de San Miguel, formando parte de una operación urbana orientada a consolidar un entorno residencial integrado a un sistema de espacios públicos, áreas verdes y equipamientos comunitarios. La propuesta contempla 198 viviendas en departamentos, 5 locales comerciales y 2 salas multiuso, complementados por espacios recreativos y de encuentro para la comunidad.
La configuración del conjunto responde a los lineamientos del plan maestro, mediante un edificio continuo que actúa como elemento de transición frente a las áreas de estacionamiento y a las viviendas vecinas. El resto de los volúmenes se distribuye de manera fragmentada para generar espacios exteriores diversos y favorecer la permeabilidad visual y peatonal. La disposición de los edificios garantiza recorridos continuos y seguros, evitando áreas residuales y manteniendo distancias adecuadas entre volúmenes.
Los espacios comunes, áreas verdes y circulaciones se conciben como una red integrada que promueve la conectividad y el uso cotidiano por parte de los residentes. Los recorridos peatonales articulan los distintos programas y contribuyen a la activación permanente de los espacios exteriores. La infraestructura eléctrica se desarrolla de manera subterránea, minimizando el impacto visual sobre el conjunto y preservando la calidad del espacio público.
El programa residencial se organiza en edificios de cuatro pisos, buscando una densidad equilibrada que permita liberar superficie para áreas verdes y equipamientos. Los usos comerciales se emplazan estratégicamente hacia la calle San Petersburgo y el parque central, reforzando la actividad urbana en los bordes más expuestos del proyecto.
La propuesta paisajística incorpora áreas de recreación, descanso y encuentro destinadas a distintos grupos etarios. Los equipamientos exteriores se complementan con vegetación y elementos de delimitación que contribuyen a la seguridad y al ordenamiento de los espacios. El conjunto cuenta con dos accesos principales: uno vinculado a la plaza pública de acceso desde San Petersburgo y otro conectado al parque central, ambos concebidos como espacios activos que favorecen la interacción comunitaria.
La arquitectura de los edificios busca evitar la uniformidad mediante una composición de fachadas que incorpora variaciones en planos, ventanas y elementos estructurales, generando dinamismo y profundidad. Los revestimientos consideran sistemas de bajo mantenimiento y alta durabilidad, combinando superficies EIFS con elementos metálicos microperforados en recintos técnicos. En el primer nivel, un borde vegetal protege la privacidad de las viviendas y fortalece la relación entre arquitectura y paisaje, mientras que los accesos se destacan mediante espacios de doble y cuádruple altura que favorecen la orientación, el encuentro y la vida comunitaria.