
Con el edificio El Gabino, se nos dio una situación poco frecuente en proyectos inmobiliarios, ya que se emplaza en un sitio con mucho frente, casi 100 mts de longitud y relativo poco fondo. La normativa local permitía la construcción hasta 4 pisos y una cantidad máxima de 40 unidades. Fue así como comenzamos a esbozar un gran cuerpo alargado, que al ser emplazado en el sitio nos hizo darnos cuenta que entre un extremo y otro del terreno existía una diferencia de nivel de casi 1,5 mts, que a simple vista es practicante imperceptible, pero que se evidenció al trazar la horizontal del nivel 0 de proyecto. De ahí que la primera pregunta que nos hicimos fue si el edificio se debía ir escalonando, siguiendo la pendiente o si por el contrario debería mantenerse horizontal. Optamos por una combinación de ambas opciones manteniendo los pisos superiores a una misma cota, pero haciendo que la altura de los departamentos del primer piso fuera creciendo progresivamente a medida que el terreno iba bajando. Así logramos diseñar unidades en primer piso con alturas de casi 4 mts de alto. Otra particularidad que quedó evidenciada fue que el sitio tenía una pequeña curvatura, la cual nuevamente queda de manifiesto gracias a la longitud de la fachada del edificio.Ya emplazado el proyecto, los distintos departamentos se dispusieron en 5 módulos con 2 unidades por piso ordenadas en torno a un gran hall central de 4 pisos de altura cada uno, iluminado cenitalmente a través de una cubierta acristalada, con la escalera como elemento central.Cada departamento se dispuso con doble orientación, dejando al norte los dormitorios con salida a pequeñas terrazas y jardineras que le otorgan un juego sinuoso a dicha fachada de hormigón visto, mientras que hacia el sur se dispusieron los recintos más comunes como estar, comedor y cocina, en función de grandes terrazas en volado sobre el antejardín con un juego de celosías para ocultar la zona de servicio de cada departamento. Las unidades del primer piso se abren a jardines privados, mientras que las del último piso tienen, cada una, acceso a miradores privados.













